La
idea de la genética como objetivo y no como un
complemento, impulsó a la Asociación Argentina
de Criadores de Caballos de Polo (A.A.C.C.P.), a incorporar
a este tema dentro de sus charlas- debates que han organizado
en los últimos años. Los señores
Hernán Durañona, Horacio Araya y Alfonso
Pieres fueron los disertantes en esta ocasión;
en tanto, que el Presidente de la institución,
José María Azumendi actuó como
coordinador, en la 108º Exposición de agricultura,
Ganadería e Industria.
HERNÁN DURAÑONA
La cría de caballos de cualquier raza en un arte,
es una pasión, no una ciencia. En la cría
de caballos dos más dos no es cuatro y eso lo
vemos a diario cuando elegimos un padrillo y nos equivocamos,
cuando buscamos fijar un determinado tipo y no lo encontramos.
Pienso que la cría es una sensación, un
feeling que uno tiene, que es muy difícil de
transmitir.
Los grandes polistas como los que acompañan deberían
crear mejores caballos de polo que yo, seguramente,
porque conocen a las madres, las sintieron, las jugaron.
Un criador chileno que tenía un gran éxito
con lo que se reservaba, me decía que hacía
la elección de los potrillos dentro de los diez
días de nacidos.
Los potrillos cuando nacen se levantan dentro de los
cuarenta minutos y en seguida se ponen vivaces, tiran
una patada dentro de lo que es la maternidad y ya al
día siguiente dentro del potrero uno ve diferencias
de unos a otros.
Particularmente me es difícil elegir un potrillo
dentro de los diez días pero no dentro de los
dos meses de edad.
La herencia en el caballo de polo está ligada
al sexo? Por qué se d la cualidad jugadora dada
por la hembra?
Es un interrogante que yo no tengo. Pero la realidad
es que en el palenque en una final de Palermo tenemos
un 90 % de hembras, contra padrillos o caballos castrados.
No tengo ni idea cuál es la razón.
Con varios polistas intentamos varias respuestas y nunca
llegamos a una que sea válida. Pero si existe
una realidad.
Si criamos igual, con el mismo domador y con el mismo
petisero, el 90 % de las yeguas juegan y solo el 10%
de los castrados.
Quisiera creer que si jugaran los padrillos tendríamos
más caballos con chances de jugar. Si se que
cuando dejamos enteros a los caballos crecen menos y
esto es seguramente una ventaja.
Un domador de polo me comentó que le gustaba
domar caballos enteros. Decía que el caballo
castrado era más tonto, que le costaba mucho
aprender. Prefería domar tres yeguas y no un
castrado o domar primero al caballo entero y después
castrarlo una vez domado, y por lo tanto ya estará
criado.
Cuando hablamos de polo escuchamos que tal yegua es
hija o hermana de tal otra yegua. Nunca comentamos que
es hija de tal o cual padrillo y esta es la gran diferencia
que tenemos con el puro de la carrera, dónde
se nombra al padre como punto más importante.
En el polo es a la inversa.
En lo poco que conozco de crías de polo recuerdo
tres padrillos que dieron muy bien Indovino, Cerezo
de los Heguy, y un padrillo de Horacio Araya. Seguramente
hay otros pero con esto quiero señalar que los
criadores de polo le dan mayor importancia a la madre
que al padre.
Hay casos puntuales, pero muchas veces me han pedido
padrillos sin importarles demasiado el pedigree, ni
la campaña. Esto es un error muy grande ya que
cuando llevamos un padrillo a una manada tenemos que
pensar que nos va a dar cinco a seis generaciones. A
diez potrillos por año nos da un número
importante como para tener más en cuenta a un
padrillo.
¿Qué es pedigree y campaña
en Polo?
Es básicamente lo mismo que en puro de carrera.
Para tener campaña por lo menos debe haber ganado
tres o cuatro carreras en Hipódromos importantes.
En polo padre o madre deberían haber jugado polo
alto, o por lo menos haber demostrado tener grandes
condiciones jugadoras. Hubo un caso de un padrillo,
que era muy lindo, pero un poco caro en ese momento.
Se entusiasmaron varios polistas pero como era caro
todos le encontraban algún defecto hasta que
vino un señor y lo compró. En ese instante
me dijo que no necesitaba ese padrillo pero que como
caballos así aparecían pocas veces lo
llevaba y después vería que hacía.
Ese señor es Jorge Torres Zavaleta, que tiene
una de las manadas más importantes de polo y
sabe muy bien lo que es un caballo de polo.
¿Hay que tener una manada como diversión
o cómo negocio?
Las manadas como diversión son muy caras hoy.
Pienso que tenemos que pensar en una manada como negocio
y a demás nos vamos a divertir mucho más
porque al pensar como un negocio haremos mejor las cosas
y por lo tanto, tendremos más éxito y
vamos a disfrutar al caballo viéndolo jugar alto
polo, como ocurre en las carreras viéndolo correr
un gran premio.
El momento en que uno más debe disfrutar un caballo
de polo es cuando o vemos jugar en Palermo por un polista
de alto handicap. Tenemos que encarar a la mandada como
un negocio para que después se convierte en una
diversión rentable.
¿Cómo elegimos un padrillo?
Habitualmente lo hacemos por los aplomos, la alzada,
por el físico, por la cabeza, por el temperamento,
en general por cuestiones físicas que vemos,
fenotípicas, aunque pienso que donde tenemos
que prestar gran importancia para elegir un padrillo
es en su expresión, su sensación, en un
conjunto de armonía de calidad, el caballo nos
tiene que decir cosas.
Un padrillo lo elegimos en 20 o 30 segundos, después
lo podemos estudiar puntualmente, pero el conjunto,
la expresión del caballo, es lo que más
me interesa.
El hipómetro, cuando me gusta un caballo, es
algo que no me preocupa demasiado dentro de términos
razonables. Por supuesto que va a influir la cría
que le demos, la zona donde desarrollamos esa cría
y el tipo de yeguas que tengamos en la manada. Pero
la expresión en el caballo es muy importante
y no hay que ser tan detallista, hay que tener feeling.
¿Cómo elegimos un padrillo sangre
pura de carrera y uno de polo?
Creo que es más diferente elegir un padrillo
sangre pura de carrera, que uno para polo.
En S.P.C., nosotros tenemos tres parámetros pedigree,
campaña y precio. Si conseguimos que coincidan
y dentro de cifras lógicas de costo tendremos
el padrillo S.P.C.. por supuesto con un físico
razonable.
En los pedigrees de los caballos de carreras tenemos
familias de padres de padrillos y tratamos de no salir
esas líneas. Después buscamos campaña.
Esto es dónde ganó, cuanto ganó,
a quién le ganó y cómo ganaba.
¿A dónde ganó?, si fue en los Estados
Unidos, es preferible la costa Este que Oeste. ¿Que
ganó?, que clásicos, de acuerdo a los
grupos que halla ganado vamos a tener al precio. Cuánto
ganó?, en sumas y finalmente ¿ A quién
le ganó y cómo ganaba? Para mi es mucho
más importante un caballo que cuando ganaba lo
hacía siempre de punta.
Por esto es muy importante la opinión de un jockey
cuando nos dice que un caballo tiene un gran corazón.
En lo físico si el caballo reúne los puntos
básicos al resto no le doy demasiada importancia.
He visto caballos con muy feas manos pero que ganaban
en las primeras carreras de EE.UU., lo que si tenían
era pedigree y campaña. Entonces si ellos pudieron
correr así también podrán sus hijos.
Pero atención, estamos poniendo caracteres que
no son los deseables, pero si el caballo tuvo sanidad
como para poder correr y ganar , el físico no
me preocupa demasiado.
En polo, el pedigree lo buscaría en padres y
madres que hayan jugado o por lo menos que los polistas
los hayan probado y sentido la sensación de que
tienen la aptitud jugadora.
En cuanto a la campaña comparado con el pura
sangre, yo vería quién lo jugó
porque me va a dar la pauta que si jugó en Palermo
es un padrillo ideal.
Si reunió estas condiciones no dudaría
en llevarlo de padrillo
¿Cómo probamos un padrillo?
Las condiciones para probar un padrillo en servicio
son las mismas condiciones que para criar en un haras.
Le daría cantidad y calidad de yeguas madres.
De esa calidad prefiero primero las yeguas productoras
y después las jugadoras. Para probar un padrillo
le daría dos o tres generaciones porque en el
polo no es tan matemático como en las carreras.
Con tres generaciones realmente podemos darnos cuenta
de muchas cosas.
Si tenemos un buen caudal de yeguas madres, si tenemos
una buena crianza, si hacemos una buena doma –que
cada una tendrá su sistema-, si hacemos un período
de enseñanza, el punto próximo a tener
en cuenta será dónde y quien juega estos
caballos.
Si el caballo lo juega un buen jugador y lo puede hacer
en Palermo, que es el polo más exigente y lo
hace durante dos chukkers, si se logran todas estas
cosas hemos conseguido un caballo ideal y el padrillo
ha demostrado ser apto.
Ahora, si hacemos todo bien, y el caballo no da, hay
que caparlo.
En los últimos tiempos he escuchado que un padrillo
es bueno porque acompaña. Es algo nuevo que no
había escuchado antes supongo que quiere decir,
que la que trasmite es la madre.
Si tenemos un padrillo que da hay que aprovecharlo al
máximo. Con inseminación artificial, porque
vamos a poder servir a un mayor número de yeguas;
congelando semen, por si tenemos la desgracia que el
padrillo se nos muera y de esta manera podemos tener
dos o tres generaciones mas; con transplante embrionario,
y por último sería extraordinario congelar
embriones.
Como la historia del polo en la Argentina se escribirá
antes y después del profesionalismo. La historia
de la cría del caballo de polo, a mi criterio,
será antes y después del transplante embrionario,
esto gracias a la creación de la A.A.C.C.P.
¿Qué
importancia le das al transplante embrionario?
Está permitiendo servir un caudal de yeguas enorme
que están jugando. Antes se vendían al
exterior o se jugaban hasta que se rompían y
si estaban sanas se sumaban a la manada a los doce o
catorce años y muchas veces ya eran muy difíciles
de preñar.
Por eso el transplante embrionario nos permite dar hijos
y seguir jugando al polo.
El valor genético que se ha ido del país
en los últimos años es enorme. Simplemente
tenemos que pensar en la cantidad de excelentes yeguas
que nuestros jugadores han vendido en los últimos
años, por una cuestión económica
que me parece muy razonable.
Igualmente es muy posible que dentro de muy poco tiempo
haya varios potrillos surgidos de transplante embrionario
jugarán a la par de sus madres y el polo va a
cambiar.
En los próximos años presiento que habrá
una notable diferencia en las caballadas de aquellos
polistas que se han preocupado por criar con T.E.
1) Porque criaron con sus mejores madres y yeguas jugadoras
de 1ºnivel.
2) Porque cada una estas habrán producido entre
2 y 4 hijos por año.
3) Si a esto le agregamos que los centros de transplante
trabajarán con padrillos ya probados o han incorporado
padrillos de 1º calidad dentro de SPC que antes era
muy difícil tener acceso.
Por estas razones no creen que habrá un crecimiento
en calidad y cantidad extraordinario a muy corto plazo?
¿Sirve el sindicato de padrillos?
En USA y Europa donde se cría con los mejores
de padrillos del mundo (y los mas caros) todos los padrillos
están sindicados, esto quiere decir que cada
padrillo tiene muchos propietarios y el riesgo es dividido.
Pero así uno tiene la posibilidad de estar probando
uno tiene la posibilidad de estar probando varios padrillos
al mismo tiempo y aprovechar al mejor. Es preferible
tener el 10 % de padrillos que el 100 % de uno.
Es importante siempre seguir probando padrillos y no
comenzar a probar después que nos convencimos
que tenemos uno que no da. Igualmente la idea en estos
tiempos sigue siendo criar poco pero bueno.
Pienso que los sindicatos hoy son posibles. Una alternativa
es nuclearse y compartir los padrillos, haciendo Inseminación
Artificial.
Las grandes crías de caballos están por
zonas y el transporte de semen es posible.
Es muy raro el padrillo que es realmente dominante,
por eso cuando tengan un padrillo aprovechenló
entre todos. Hagan de esto un negocio y se divertirán
mucho más.
En el anuario de 1994, me llamó la atención
ver que había 28 padrillos hijos de Four Fingers;
Mariache, que era el que lo seguía venía
con 11. Hay que tener cuidado con la consanguinidad.
Hay criadores que tiene hasta 3 hijos de Four Fingers
y deben tener cuidad de no servir a un nieto de este
caballo con otro nieto.
Puede ser también que los hijos de Four Fingers
sean excelentes padrillos de polo, no es algo para discutir,
pero me llamó mucho la atención.
¿Se
puede congelar el semen de cualquier padrillo?
No soy especialista en congelamiento de semen, pero
se que hay un factor individual en cada caballo. No
todos los caballos dan un buen semen congelado. Tenemos
que tener un poco de suerte para que el padrillo que
realmente da, se le pueda congelar el semen.
¿Con transplante embrionario habrá
una reducción de las yeguas en las manadas?
Pienso que las manadas van a seguir existiendo porque
algunos pioneros van a continuar criando con el corazón
y no con el bolsillo pero los criadores que buscan calidad
y cantidad a través del transplante embrionario,
ya que van a aprovechar a sus grandes yeguas jugadores
que se servirán con padrillos probados o mejoradores
para producir potrillos, y los que sigan con las marcadas
tradiciones.
La cría de polo va a dar un gran salto. Vamos
a tener en un establecimiento el lote de las madres
dadoras, que no gestan, que no se desgastan, que no
crían: pero que a los 23 o 25 años siguen
dando hijos. En otro lado vamos a tener un popurrí
de yeguas, que van a ser las receptoras.
Lo lindo de antes de ver una manada no se verá
más, lo que vemos ahora es un lote de potrillos
machos o hembras excepcionales.
Con un fenotipo tal vez muy definido, porque vamos a
seguir trabajando con un padrillo dominante y madres
que son excelentes jugadoras o que ya han dado muy buenos
hijos jugadores.
Creo que todo esto va a marcar una diferencia entre
criador llamémosle comercial y aquel que cría
con el corazón.
El salto en la cría igualmente será importante
simplemente con pensar que las yeguas que estén
jugando nos van a dar 2, 3 y hasta 4 hijos por año,
con lo cual en 5 años tendremos 10, 12 o 15 hijos
que con que juegue la mitad vamos a mejorar mucho la
calidad.
Hasta hace poco las yeguas muy buenas se iban al exterior
sin dejar ninguna cría y hoy dejan 4 o 5 hijos,
antes de ser vendidas y por lo tanto no se pierden las
líneas de sangre.
¿Que tipo de caballo prefiere?
Para las manadas de polo me gustan los SPC, que tengan
condiciones para polo.
El ideal es una madre pura sangre que ya haya jugada
y servirla con un caballo pura sangre reconocido y ver
que pasa. Estas son todas ideas e inquietudes, pero
por sobretodo pienso que no hay que perder la calidad
del pura sangre que es lo que nos dará velocidad
y resistencia.
Para polo preferiría si uno que haya corrido
1.200, 1.400, 1.600 0 1.800 metros, siempre que queramos
un caballo del Abierto que es comparable al Grupo 1
del S.P.C.
¿Qué grado de estabilidad y carácter
tiene el sangre pura de carrera?
En general está estudiado que varios padrillos
que corren en la corta han dado hijos para misma distancia
y las crías de éstos últimos también,
pero aparecen casos como el de Pronto y Unna, que dio
a Uruguayo, que ganó el Pellegrini: a Utópico,
que ganó en la milla, y un hijo más que
ganaba en la recta. Tres campeones uno de la milla,
otro de la recta y uno de fondo.
Puede ser una excepción o tener en cuenta que
algunos caballos han ganado en la recta y que podrían
haber ido a 1.400 mts., 1.600, pero no lo hicieron por
no poder doblar el codo por un problema en la rodilla,
en un nudo, etc. Por esto es importante averiguar un
poco más con el dueño, el cuidador o el
Jockey y vamos a aprender mucho más.
Con respecto al temperamento no estoy tan convencido
que se herede, aunque si tengo que comprar prefiero
uno que tenga buen temperamento.
¿Debe probarse con distintos padrillos?
Sugiero que sigan probando padrillos a pesar de tener
uno que de. No esperar a que el caballo muera. Así
cuando un padrillo no de, ya tendremos otro para reemplazarlo.
Es tan difícil encontrar un padrillo dominante,
que pueden pasar muchos años antes de encontrar
uno.
Por estas razones recomiendo los sindicatos.
¿Que importancia tienen los aplomos desde
el punto de vista genético?
Preferiría tener un padrillo correcto, pero los
problemas de aplomos no son todos transmisibles. No
lo descartaría, primero probaría. Hay
muchos problemas de aplomos que son por una deficiente
crianza.
Es muy común ver esto en las carreras por problemas
de exceso para tenerlo lo antes posible (buscando la
precocidad) y no por carencia.
El ideal es criar con un padrillo correcto pero no descarto
a aquel que tenga un problema de aplomo, si fue por
una crianza deficiente. El caballo perfecto no existe.
¿Qué consideraciones finales harías
respecto a la genética como objetivo en la cría
del caballo de polo?
En los próximos años veremos que habrá
una notable diferencia en las caballadas de aquellos
polistas que se han preocupado e invertido por criar
con transplante embrionario.
HORACIO
ARAYA
El tema de la cría en los caballos de polo no
es simple por una sencilla razón: nosotros criamos
una vaca y para eso buscamos un tipo determinado y podemos
alcanzarlo con relativa facilidad. Si criamos caballos
de carrera estamos siguiendo una cualidad natural del
caballo que es correr y tratamos de conseguir la mayor
velocidad que es el fin del caballo de carrera.
En el fondo poco nos importa si corre con tres o cuatro
patas lo esencial es que ganó.
Con los caballos de polo tenemos un inconveniente al
respecto y es que a una natural docilidad que es factible
de transmitir le tenemos que exigir una serie de cosas
dónde está involucrado un aprendizaje
donde el caballo de polo aporta una parte pero también
quien lo doma y quien lo hace de polo finalmente.
Así para llegar a un producto terminado de primera
calidad en el polo es bastante más complicado,
que en un caballo de carrera. Hay coincidencias con
Hernán Durañona en cuanto a mantener determinadas
calidades de padrillos.
Hasta el momento se buscó buenos padrillos de
carrera y en esas líneas dentro de lo posible
que ya hayan dado bien en manadas de polo.
Particularmente, siempre busqué en lo posible
un caballo que tuviera una buena campaña lo cual
lo cual me indica que había respondido a la expectativa
del caballo pura sangre de carrera y que además
existieran condiciones de sanidad importantes.
Un caballo roto puede ser por un accidente como en cualquier
otro deporte, lo importante es que no esté roto
por ejemplo por aplomos deficientes lo cual es un problema
también para el polo.
El caballo de carrera puede correr con distintos aplomos
pero el caballo de polo por la actividad que desarrolla,
por el esfuerzo que realiza en los distintos movimientos
si no está correctamente aplomado en general
tiende a trabar de manera deficiente.
En los caballos de carrera a diferencia del polo, como
comentó Durañona, conocemos a los padres
y no a las madres, en tanto que en el polo es a la inversa.
El polo es muy ingrato en esto, por que es muy difícil
que consigamos poner en la manada a un padrillo que
tenga menos de cinco o seis años de edad del
cual estaremos jugando sus primeros productos en serio
cuando ese padrillo tenga 11 o 12 años y a esa
altura, en que comenzamos a hablar del padrillo, le
quedan como mucho 4 años y no lo tenemos más.
Por esta razón seguramente hablamos más
de las madres que de los padres, igualmente en mi experiencia
en polo le sigo dando mayor importancia a las yeguas
que a los padrillos.
Algunos padrillos de esos que decimos que en polo pasan
desapercibidos muchas veces con las madres nos dan buenos
productos y también otros nunca dan bueno.
¿Que padrillo pura sangre preferís?
Desde la experiencia de más de 20 años
de criador y luego de probar padrillos que han corrido
distintas distancias, yo no volvería a comprar
nunca un padrillo que corriera 1.000 metros, ni uno
que hubiera corrido carreras de fondo. Prefiero los
que corren 1.200, 1.500 y hasta 1.800 mts., porque ese
es el caballo que por acción y temperamento en
general se adapta a las condiciones del polo.
El caballo que corre distancias cortas tiene ciertas
características que son complejas para el polo,
como puede ser el sistema de respiración. Esos
caballos tienen un arranque y luego todo o nada, no
hay velocidad intermedia, esto es algo que después
es muy difícil de manejar en un caballo de polo.
Por su parte el caballo de media distancia tiende por
acción y por temperamento a ser más prudente
en sus movimientos a pesar de tener la misma velocidad
que el otro cuando la circunstancia lo requiere.
¿Qué opinión tenés
sobre el transplante embrionario?
El transplante embrionario, es una de las novedades
que tenemos en los últimos años, que nos
da la posibilidad de conseguir productos en un corto
plazo de nuestras mejores yeguas jugadoras.
La limitante que tenemos por el momento es que nosotros
quisiéramos tener dentro de esa producción
un 100% de yeguas y nos están saliendo mitad
y mitad como en cualquier producción. Esto será
una parte técnica que se podrá corregir
con el tiempo.
Tanto en el transplante como en nuestras crías
debemos tener en cuenta para no desengañarnos
que esas buenísimas yeguas o caballos que hemos
tenido son también excepciones. A más
de un criador le pasa le pasa que tiene un hermano de
una yegua excelente que nunca llegó a jugar al
polo como en las carreras donde no recuerdo ningún
antecedente de un propio de hermano que haya sido uno
tan crack como el otro.
Hay que reconocer entonces que hay excepciones pero
también que siempre se mantiene un cierto nivel
aunque no consigamos otro caballo excepcional.
Esto es bueno tenerlo en cuenta porque nos podemos sentir
defraudados cuando tengamos 10 productos de nuestra
mejor yegua por transplante embrionario de los cuales
solo uno juega al polo como lo hacía la madre
y los otros nueve tal vez no sirven.
¿Cómo seleccionas tus padrillos?
Lo primero que veo en un caballo es lo que me gusta
y lo que no me gusta.
La primera expresión, la cabeza, el cogote después
si me gustó veo el resto.
Si me satisface lo primero paso a las manos y a las
patas, si está dentro de los parámetros
de aplomos, que no sea muy larlo ni corto, que tenga
cañas cortas, si es posible que tenga un buen
vaso. A esto le sumo, si ha corrido, un antecedente
en las pistas, que me permitirá seguir evaluando.
Si encontramos un padrillo que ha corrido bastante y
está bien físicamente es seguro que esto
lo heredarán sus hijos.
¿Están jugando caballos surgidos
del transplante embrionario?
Tengo dos productos que están jugando sus primeras
prácticas, son muy parecidos a las madres, pero
veremos hasta donde llegan después.
Para Palermo le faltan un par de años si todo
marcha bien.
Se que los Heguy también tienen un grupo , surgido
de los primeros transplantes embrionarios, que los están
comenzando a jugar pero también a los de ellos
les falta un tiempo para ver los resultados en la cancha.
Incluso hay una hija de la Marsellesa, que ya está
taqueada y hasta aquí es igual a la madre.
¿Descartarías un caballo por problemas
de aplomo?
En principio no, porque como señaló Durañona
puede ser por un problema de mala crianza. Pero trato
de ver a la madre o a el padre de ese producto para
tener una referencia. Si los padres son correctos puede
ser defecto en la crianza, pero si no es así
y uno de los padres es incorrecto nos está mostrando
una realidad.
ALFONSO
PIERES
De lo que comentan Durañona y Araya, me llama
mucho la atención distintos puntos que resumen
algo que yo no reía tan importante hasta hace
algunos años y es la genética.
En mi corta carrera como criador mis comienzos no fueron
muy distintos a los de muchos de nosotros y buscaba
caballos de ser posible al precio más bajo.
Con el tiempo fui descubriendo que el caballo de polo
depende en un alto porcentaje de quien lo doma, de quien
lo hace y quien lo taquea. Todos factores de gran importancia
pero con el tiempo y a partir que empezamos a jugar
productos de caballos que han jugado Abiertos nos damos
cuenta de lo importante que es la parte genética.
Descubrimos que los caballos a los 4 o 5 años
llegan a jugar como las madres y los que eran hijos
de madres buenas juegan bien y también los que
eran hijos de madres malas juegan mal, a pesar muchas
veces del padrillo.
Con esto quiero decir que si bien es cierto que es más
complejo el sistema de selección en el polo que
en las carreras, porque los tiempos son muchos más
largos, porque no tenemos a los padrillos sirviendo
a los dos o tres años como en las carreras, etc.,
encontramos que los caballos que han jugado en Palermo
siempre tienen una genética muy apta para el
polo.
Esto implica que no tenga únicamente velocidad
sino facilidad de manejo.
También es bueno que tomemos conciencia de los
errores que en los últimos años hemos
cometido seleccionando los padrillos a partir únicamente
del tipo polo. Este es uno de los defectos dónde
la A.A.C.C.P. puede ayudar a los criadores porque a
partir de esa Asociación se podrán encontrar
estadísticas de performance, comportamiento y
rendimiento.
Durante muchos años se pensó que con solo
tener un caballo de carrera con tipo polo era suficiente
y varios pagaron caro por seguir únicamente esa
premisa.
¿Las madres son más importantes
que el padrillo?
Al darnos cuenta que tener un SPC con tipo polo no lo
era todo comenzamos a probar variantes con los padrillos
diría que casi "mañaticamente"
lo cual tiene sentido, pero en mi opinión nos
vamos a encontrar cada vez más con la triste
obligación de reconocer que lo que dan son las
madres.
¿Qué opinión tiene sobre
el transplante embrionario y la inseminación
artificial?
El transplante embrionario y la inseminación
artificial me parece un aporte importante pero no tengo
aún una conclusión clara, creo que el
caballo de polo como raza no ha llegado a su techo como
para encerrarse con solo algunas líneas de caballos.
Es importante mantener el ingreso de sangres nuevas
de carrera y a partir de ahí usarlos en los transplantes
o en los sindicatos.
Los tiempos en el polo van a seguir siendo los mismos
y por eso todo seguirá siendo complejo, porque
un caballo que no tenga 4 o 5 años no lo podremos
probar y descubrir si tiene las condiciones que buscamos.
Por todo esto pienso que no podemos manejar la cría
como un negocio, lo mejor que podemos hacer es tratarla
como un pasatiempo carísimo pero que nos gusta.
¿Qué criterios tuvo en cuenta
para elegir sus padrillos?
Creo que hoy no es bueno largar un padrillo dentro de
una manada, aunque sea para probarlo y arriesgarnos
a perder tres o cuatro años y dos o tres generaciones,
sin montarlo. A no ser que haya circunstancias especiales,
como que esté quebrado.
En mi caso, monté a todos los padrillos que tengo,
menos a uno que era muy viejo, pero me baso en sus performances
en las carreras y varios hijos de que él que
monté y eran aptos para el polo.
Todos los padrillos que tengo tienen sangre de cierta
calidad en las carreras, pero a todos los monté
y eran dóciles, fáciles y mansos.
Creo que al montar un caballo uno tiene una idea de
la boca, el balance y el genio del animal y eso nos
da un 50% de saber si estamos en el caballo acertado.
De ahí en más coincido en preferir a caballos
que corran entre los 1.400 y 1.600 metros, porque considero
que si criamos caballos en la Argentina, es para que
jueguen en Palermo que es el mayor parámetro.
Para estar siete minutos en esas canchas, un caballo
necesita muy buenos pulmones y una resistencia que incluso
no todos los caballos que correrían 1.400 metros
la tienen.
La calidad que pedimos la medimos por su buena conformación
y no precisamente por ser lindos. Hay caballos que son
poco vistosos pero nos llevan siete minutos a fondo
eso es lo que estamos buscando.
Un caballo que no nos aguante siete minutos no es que
no nos sirva, pero nos muestra que tiene un techo más
limitado.
En el futuro y por intermedio de la A.A.C.C.P. pienso
que tendremos más datos de los criadores que
no tienen la posibilidad de mostrar sus productos en
Palermo, y así la crianza del caballo de polo
y su calidad crecerá.
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