Señalamos a continuación los principales conceptos que resumimos de notas realizadas en nuestros Anuarios, a jugadores de alto handicap, todos ellos criadores exitosos y verdaderos expertos en lo que hace al caballo de polo en general.
El año próximo seguiremos publicando otras entrevistas realizadas.

HORACIO ARAYA – Anuario Nº 1 Año 1986.
"Al formar una manada, yo creo que son más importantes las yeguas. Es la madre la que vale independientemente del padrillo.
Cuando se consigue un padrillo que imprime características de buen jugador de polo, ese padrillo con cualquier yegua dá buenos jugadores.
Lo ideal es jugar el caballo, a los 4 años, el caballo tiene más físico, está más tranquilo y puede aguantar un poco más todas las exigencias.
Un caballo para por educación y el haber entendido que al dolerle un poco la boca se le enseñó a parar, se acostumbró y lo aceptó. Si se causa por alguna razón y por ese motivo hay un exceso de tironeo en la boca, será motivo seguro que se dé cuenta que él manda y no será seguro lo que era antes.
El caballo ideal es aquel que va a la velocidad que uno quiere. Al que se puede exigir sí hace falta o sujetarlo durante todo el partido. "

HECTOR BARRANTES – Anuario Nº 3 Año 1989.
" No se debe confiar en un padrillo y entonces hay que probar diferentes padres.
Los caballos cortos son más violentos de movimientos, lo mismo que los muy anchos de pecho, son muy pesados y paran sobre las manos. El caballo aprende por repetición y le dedicamos mucho tiempo a la forma de colocar la cabeza, y a aprender a parar sin saltar.
El problema que un caballo salte cuando para es adquirido. Si largamos cien caballos corriendo en el campo, ninguno salta cuando para."


GONZALO PIERES – Anuario Nº 5 Año 1991.
" En un caballo de polo lo fundamental es la pata. Tienen que tener un poco de ángulo, que no sean derechas. La pata derecha para el polo es de lo peor que te puede pasar.
Una pata con jamón largo y garrón cerca del piso, es lo mejor para mi. Teniendo buena pata tenés un caballo bién balanceado. Es muy probable que un caballo pierda sensibilidad en la boca por el tipo de garrón.
Los caballos que corren distancias largas tienen la ventaja que no arrancan desbocados como arrancan los caballos de 1000 metros.
Yo busco el caballo con cogote tendido pero en acción.
Hay caballos muy lindos para foto, pero en movimiento tienen cogote al revés. El cogote ideal es el tendido, fino y un poco largo, con buena inserción.
Los buenos caballos de polo son los relativamente cortos de lomo y cogote un poco largo. Son caballos más ágiles. Lo mas importante es la boca."

DANIEL GONZALEZ – Anuario Nº 6 Año 1992.
" Al elegir un caballo para domar, lo primero que hacemos es verle los aplomos, con esto ya podemos saber si el caballo va a servir, porque el aplomo no va a cambiar. Hay una selección por constitución ósea y física y una por modalidad o aptitudes de movimiento. Cuando empezas a trabajar en el picadero te das cuenta del movimiento del caballo.
Domando con paciencia no hay caballos locos ni estresados. No heredan la locura, de ahí supongo que la locura la adquieren del jinete. En la cancha de polo hay jugadores que enloquecen los caballos y otros los tranquilizan.
Para elegir un padrillo busco uno con muchisima calidad, buen cuello, buena cabeza, buenas patas, larguito. El caballo es como las mujeres, no pude ser feo. Ese padrillo aunque no se mueva muy bien, lo tengo en cuenta. Todavía hay petiseros buenos, pero creo que hoy en día el que más ha aprendido es el jugador. Hay chicos que saben de caballos porque conviven con ellos. En esta época hay mas cantidad de caballos buenos, hay un porcentaje mucho mayor. Una vez que un caballo aprende a jugar al polo, es bueno con cualquiera."

HORACIO HEGUY (h) – Anuario Nº 7 Año 1993.
" Lo más difícil es saber en los caballos nuevos, cual es el que tiene aptitudes, cual es el que va a mostrar algo, cual es el que tiene defectos que son corregibles y otros incorregibles. El problema es tener sensibilidad como para darse cuenta entre los caballos nuevos cual es el que va a servir. Lo mas importante es la boca, si no tiene boca nunca jugara.
El caballo no debe correr alineado, pues sí es así no creo que aprenda a ir para los costados.
Si corre derecho y es rígido para los costados, duro de cuerpo, diría que es muy difícil que aprenda. Los caballos que tienen acción baja y corta, es más fácil pegarle a la bocha que los que tienen acción mas larga y más despegada del piso, "Te van como avisando cuando pegarle a la bocha". El bueno es el que juega a la velocidad que yo le pido y voy a la jugada que quiero y no estoy pensando en la que va a llegar él.
Siempre en algunos caballos tenés que resignar alguna jugada.
Nos hemos olvidado del tipo, que no por nada hace 30 años era un petiso pegadito al piso. Yo creo que hay que volver al petiso y con eso vamos a mejorar el movimiento también."

BAUTISTA HEGUY– Anuario Nº 10 Año 1996.
" Lo principal según mi criterio es que sea tipo polo, después el pedigree y finalmente la perfomance, esto es para elegir un padrillo para mi manada.
Al elegir para domar, cuando me los entregan es fijarme en la boca, como se acomoda para los costados. Quiero que de parado recule bien y que salga con las manos correctamente. Después de haber pasado la doma, a pesar de alguna dificultad les doy un año.
El caballo ideal es el que tiene boca, velocidad, resistencia y serenidad para correr. A mí me gusta el caballo prolijo y como se que le doy más velocidad, puedo elegir uno que aparentemente no corra tanto.
No me tiro a pasar cuando sé que no paso y en cambio lo hago cuando se que gano, no golpeo a los caballos, no pecho casi nunca. Cuando un caballo se cansa no juega más al polo.
El caballo que juega bien lo juega cualquiera en el puesto que sea. Jugando de 1 y de back se pueden disimular algunos defectos en los caballos, pero de 2 y 3 no se puede engañar a nadie.
Cuando un caballo bueno que siempre dobló bien y de repente no lo hace es porque algo le duele.
El caballo no habla, pero no haciendo algo que antes hacia está avisando que algo le pasa."

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