Ambos son el reflejo del deportista exitoso. Dentro
de la cancha derrochan una hermandad en su juego, que
también repiten y mantienen con la admiración
mutua del otro lado de las tablas.
Son Adolfo Cambiaso (h.) y Bartolomé Castagnola.
El primero rompió el molde del jugador de polo.
Astro, genio, mago. Todos estos adjetivos valen cuando
se habla de "Adolfito", que saltó a
Palermo a los 17 años de la mano de Gonzalo Pieres,
y en la primera temporada de Ellerstina, en 1992, llegó
a la final y terminó como goleador de aquel torneo.
Desde entonces nadie dejó de asombrarse y le
llegó el tiempo de festejar con la Triple Corona
de 1994.
Paralelamente, el "Lolo" Castagnola sumaba
experiencia, hasta que se juntaron en el proyecto común
de La Martina en 1996.
Pero, el Abierto Argentino les tenía reservados
un bicampeonato. Volvió Ellerstina y ellos estuvieron
ahí para quedarse con los títulos de 1997
y 1998.
Seguramente el primero de estos títulos será
recordado por la memorable final que disputaron frente
a Indios Chapaleufú, en la única definición
de Palermo en chukker suplementario. Que terminó
precisamente con un gol de Cambiaso.
La temporada ´98, en tanto, fue la de los récords.
Había registros de goleadores con marcas de 43,
44 y hasta 45 tantos a lo largo de Palermo. Una vez
más fue Cambiaso, quien dejó asombrado
a todos. Jugó cinco partidos en el Abierto Argentino
y señaló 67 goles. Tan contundente como
asombroso.
En el 2000 la sociedad Cambiaso-Castagnola continuó
con La Dolfina y promete extenderse, son dos de los
jugadores mejores montados y con ellos charló
José María Azumendi, miembro de la Asociación
Argentina de Criadores de Caballos de Polo.
¿Cómo manejas el training de los caballos?
(Adolfo Cambiaso)
Ocurre que estuve muchos años trabajando con
Gonzalo Pieres, y jugando con Carlos y Memo Gracida,
con Ernesto Trotz, con Alfonso Pieres, y todos tienen
distintas maneras de trabajar. Finalmente utilizo lo
que más me gustó de cada uno.
Aunque el último tiempo con Marcelo Canónico,
que es un veterinario de Ellerstina, me impresionó
su forma de trabajar con los caballos jugadores, para
lograr un buen training.
Personalmente tengo la teoría de que los caballos
tendrían que jugar pocas prácticas y sacarle
todo el jugo durante los partidos, porque hay muchos
que los exigen demasiado antes y después no rinden
cuando hay que jugar por los puntos.
Los caballos cuando ya están puestos, los mantenes
con poquito.
Eso te lleva a pensar que para el training es
mejor el partido que las prácticas ?
(Adolfo Cambiaso)
Considero que si. Precisamente por lo que señalaba
antes de los rendimientos dispares entre las prácticas
y los partidos. Uno precisa que el caballo le funcione
en el partido, y no a la inversa.
Teniendo
en cuenta que generalmente desarrollas un tipo de juego
donde el caballo para y arranca muchas veces, ¿el
tipo de training es el mismo que para cualquier otro
caballo?
(Adolfo Cambiaso)
Pienso que el polo es muy mental y para eso hay que
andar los caballos, jugar prácticas y elegir
lo que a uno lo hace sentirse seguro.
Después para todos los que llegan a Palermo es
igual por más que seas Pepe o Ignacio Heguy.
Diría que sólo Bautista Heguy, que es
quien más me gusta como jinete y como jugador,
es al que se le ve que los caballos lentos le andan
más rápido o le rinden un poco más
que a otros.
Personalmente prefiero elegir mis cuatro o cinco caballos
y hacerles un mantenimiento liviano. Después,
durante los partidos, los hago circular mucho y siempre
trato de jugar en la mayor cantidad de caballos que
pueda, evitando preferentemente repetirlos, a no ser
que se trate de un partido clave, y de no jugarlos hasta
último momento. Si puedo ahorrarles el último
esfuerzo del chukker, no lo dudo los cambio. Así
es como los caballos me duran los tres meses de la temporada
alta, y creo que además tienen una mayor vida.
El Colibrí tiene 18 años y me sigue dando
alegrías, nunca me decepcionó.
¿Jugas muchos caballos de tu cría?
(Adolfo Cambiaso)
Comencé hace varios años, pero con poco.
Durante el último Palermo jugué dos de
los seis que había hecho. Lo cual es un buen
promedio.
Ocurre también que tuve la suerte de poder utilizar
como cría muy buenas yeguas madres de Ellerstina.
¿El tema de los embriones funciona?
(Adolfo Cambiaso)
Para mí es un tema consumado. Personalmente me
funcionó en gran forma y por eso le tengo una
fe ciega a su utilización.
¿Le das mucha importancia al petisero
para hacer caballos?
(Adolfo Cambiaso)
Separo totalmente lo que es ser petisero, de cómo
hacer caballos nuevos. Mi petisero es muy bueno, pero
él se encarga de los caballos jugadores.
Para mí los petiseros se encargan de ser los
ayudantes de gente que tiene dos o tres goles y a los
que hago jugar. Pero dentro de la organización
separo totalmente su labor con lo de hacer caballos
nuevos.
Lo otro que creo es que la mejor persona que te hace
los caballos es el que no se dedica al polo porque no
tiene una urgencia por llegar. Es la gente que juega
para los caballos.
¿En quien estás confiando la doma?
(Adolfo Cambiaso)
Me ha domado Polito Ulloa, Lorenzo Güiraldes, Pipa
Gómez que es de Lobos, y en Córdoba me
está domando Molina. Pero en general no lo tengo
muy en claro. Quizás me volcaría más
hacia Ulloa, pero en general a él no le da mucho
el tiempo.
¿Buscas un caballo especial para tu puesto
o pensas que eso es indistinto ?
(Adolfo Cambiaso)
Está demostrado que el caballo bueno juega bien
en cualquier puesto. Pero son pocos y hay que reconocer
que a los jugadores nos pasa que andamos mejor con algunos
caballos que con otros. Personalmente, yo jugaba la
H, es más gané un premio y era mejor yegua
que Colibrí, pero andaba mejor con este último
que con la primera.
Hay que reconocer que sos un back que pasa mucho
al ataque, pero no todos los caballos dan como para
hacer ese desgaste, ¿qué tipo de montado
preferís?
(Bartolomé Castagnola)
Lo que necesito de un caballo es que tenga curva. Mi
juego no es de parar a cero y arrancar, como el de Adolfito,
pero si preciso que después del primer chequeo,
el caballo tenga curva, sino no lo puedo jugar.
Antes tenía caballos más potentes y me
las arreglaba igual para mandarme al ataque cuando veía
el hueco. Ahora debo reconocer que estoy mejor montado.
¿Desechan un caballo por grande o les
da igual si es hábil y agil?
(Bartolomé Castagnola)
Lo único que quiero es que el caballo sea bueno.
Ahora justo se dio que tengo todas petisas y debo ser
el que está jugando los caballos más chicos.
Pero se dio así y tenes el otro caso, el de petisas
que tienen un lomo bárbaro y poseen más
fuerza que un caballo enorme.
Vale lo que uno siente cuando está arriba.
(Adolfo Cambiaso)
Reconozco que estar junto a Gonzalo Pieres me permitió
conocer lo que es un caballo bueno, y desde 1992 ya
sea en Ellerstina o por el mundo estuve montado en los
mejores caballos. Entonces llega un momento que te subís
a un caballo y ya lo reconoces, y si es malo no pierdo
el tiempo.
Hoy puedo asegurar que los cinco caballos que uso los
puede montar cualquiera y también le van a resultar
buenos.
Se comenta que sos alguien muy intuitivo con
los caballos, tanto que llegas a darte cuenta de arriba
si va a rendir todo un chukker o no o si le pasa algo,
¿cómo es eso?
(Adolfo Cambiaso)
Trato de conocerlos lo más que puedo. Los monto
uno y otro día y los estudio hasta darme cuenta
cual es el máximo que pueden darme y como se
comportan, y el día que noto algo raro o no me
están rindiendo como lo hicieron antes, llamo
al veterinario para encontrar que le pasa, a no ser
que ya me haya dado cuenta.
En los últimos dos años se han
visto muchos caballos extranjeros en Palermo, ¿qué
está pasando faltan caballos buenos en la Argentina?
(Adolfo Cambiaso)
Hay dos cosas: caballos buenos hay en todo el mundo,
no sólo en la Argentina; y esto que se dio en
estos dos años se va a revertir en las próximas
dos o tres temporadas. Hay mucha gente criando con resultados
muy buenos.
Lo que se da ahora es que afuera también hay
caballos muy buenos, y antes eso solo se daba en la
Argentina.
¿Preferís un padrillo jugador
o un padrillo puro?
(Adolfo Cambiaso)
Como elección me inclino por el puro. Aunque
aparecen algunas mezclas como el Pucará o el
Sol, que no dan nada mal, y uno se obliga a tener algo
de eso.
Finalmente uno termina probando a su mejor yegua con
algún padrillo que le haya gustado y lo deja
como padrillo. Actualmente tengo varias mezclas como
un propio hermano de la Pastora, un hijo de la Liebre
con Optimum, un Good Match y un Rengo cor
Pero siempre sostengo que el SPC tiene su importancia,
y por eso los prefiero. De todas maneras trato de seguir
alguna línea sanguínea y montarlos un
poco, como para ver la acción y que tenga un
poco de habilidad.
¿Para el puesto que ocupas, qué
tipo de embocadura preferís?
(Bartolomé Castagnola)
Prefiero jugar los caballos con bridón. Nunca
jugué un caballo con freno. Y el freno riendilla
me parece raro. Lo siento extraño y por eso nunca
lo probé, ni lo voy a hacer por el momento.
¿Cómo ven la tarea de la cría
y de la AACCP?
(Adolfo Cambiaso)
Me encanta. Me anoté en la AACCP porque me parece
algo apasionante, y el tema de los premios además
te da un incentivo extra porque se ha errado muy poco.
Casi todas las yeguas que se eligieron como campeonas
han jugado Palermo y eso demuestra lo acertados que
estaban.
Hoy la tarea de la AACCP me parece excelente, pienso
que todas las cosas que se hacen apuntan a que todos
puedan mejor la cría, ya sea desde los sistemas
de inseminación, como la doma, etc.
¿Piensan que progreso el nivel general
de los caballos en Palermo?
(Bartolomé Castagnola)
Me reconozco un fanático de los videos, y me
encanta ver de Palermo todo lo que puedo. Sinceramente
cuando repaso los partidos de 1982, cuando Gonzalo Pieres
jugaba en La Toca con Alcides Diniz, no lo podes creer.
Cuando llegas a 1986 uno se da cuenta que estaba mucho
mejor, y en 1990, más todavía.
De la misma manera me sorprender ver como estaba montado
Gonzalo Heguy en 1986, tenía cuatro yeguas sensacionales:
Cobra, Billonaria, Tatiana y Litigiosa. Era imparable.
Igualmente, en líneas generales todos los jugadores
han progresado. Año a año uno aprende
y se tiene que arriesgar para mejorar
Muchos jóvenes que se han iniciado en
el polo tienen como ídolo a Adolfo Cambiaso (h.),
¿cómo referente qué consejo les
darías?
(Adolfo Cambiaso)
Creo que lo importante es ver como trabajan los grandes
y encontrarle a cada uno cosas que nos sirvan a nosotros.
Al menos eso es lo que hice yo, después de haber
estado con Ernesto Trotz, con los hermanos Gracida,
y con Alfonso y Gonzalo Pieres.
Lo peor debe ser querer imitar la forma de juego de
otro. Lo que sirve es ser uno mismo.
|